sábado, 18 de septiembre de 2010

Te amo.

Hoy recibí tu mensaje tan puntual como siempre, esperando en mi rincón favorito, soñando que un día tu barco llegará a mi puerto, a mi encuentro.

Ya sé que es mucho pedir, pero a veces los sueños se hacen realidad.

Es más de lo que pedía a esta vida y tengo miedo de perder el calor de tus palabras, la dulzura de tu mirada. Soy feliz así aunque nadie me comprenda.

He vivido y vivo sólo para ti y por ti, te he sentido siempre en cada latido y a cada suspiro, tus manos en los días de lluvia, tus besos cada mañana.

No necesito más, soy feliz siendo tu sombra.

Cuando me dices que has bajado una estrella para mí, me despierto pensando en ti, dibujando tu silueta y escuchando tu risa.

Tú me haces ser el hombre más feliz cuando unos necesitarán mucho y otros muy poco. Si supieras cuántas veces doy gracias al cielo por haberte puesto en mi camino, por haberte conocido, porque te puso ahí aunque sea en la distancia.

Nadie lo entiende, nadie te ve, nadie te escucha, pero en el fondo saben que existes, porque te ven en mis ojos, porque saben que te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario