Estoy loco por ti, he vuelto al sitio a punto de entrar en otro ciclo.
No quiero celos, ni amor enfermo, sólo buenos momentos que sean eternos; no quiero sexo como gimnasia, de ese que te vacía cuando te sacias; no quiero estar con el escudo y el arma y con el corazón blindado como el coche de Batman. Quiero despertarme a tu lado con calma y que el roce de tu cuerpo sea mi única alarma.
Deja que tu ropa se caiga y sean mis sábanas blancas, que me arropen con carne y me destapen con alma; no debes preocuparte, yo no miro esas faldas. No sé cómo explicarte: yo no soy de esa fauna. Sólo me interesa la risa, provocarla a todas horas sin prisa. Ya no quiero gritos, ni ruidos, ni bombardeos, sólo veo estar a tu lado, callado como en misa.
Y eso de compartir donde vivir, lo veo bien mientras no sea un ring. No me va el boxeo, yo quiero vivir sin mosqueos.

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